
26 de enero de 2026
Las organizaciones implementan la gobernanza de datos por diferentes motivos, que en términos generales pueden clasificarse como reactivos o proactivos.
Si bien la gobernanza reactiva actúa después de que se producen los problemas, la gobernanza proactiva busca prevenir los desafíos futuros y utilizar los datos como un activo estratégico. Se puede dividir en dos frentes: preventivo y estratégico.
La gobernanza reactiva surge como respuesta a los incidentes que ya han causado daños. Las empresas que siguen este enfoque suelen adoptar medidas correctivas después de las crisis, como las filtraciones de datos, los fallos de cumplimiento o las ineficiencias operativas.
Una gran cadena minorista mundial sufrió una violación que expuso millones de registros de clientes. El incidente dio lugar a multas reglamentarias, demandas y daños a la reputación. Para mitigar el impacto, la empresa implementó:
Aunque efectivas, estas medidas solo entraron en vigor después de que se hubiera producido el daño.
Después de que una auditoría revelara datos de transacciones faltantes e inexactos, se impuso una multa de 5 millones de dólares a una institución financiera. Para restablecer el cumplimiento, implementó:
Una vez más, las acciones restablecieron el cumplimiento, pero los problemas podrían haberse evitado con una estrategia proactiva.
La gobernanza proactiva va más allá de la prevención de riesgos. Convierte los datos en una ventaja competitiva que respalda las decisiones estratégicas y las operaciones más eficientes. Este enfoque se puede dividir en preventivo y estratégico.
La gobernanza preventiva identifica los riesgos potenciales y actúa antes de que se conviertan en problemas reales.
Un proveedor de atención médica anticipó regulaciones más estrictas y adoptó medidas proactivas:
Cuando la nueva normativa entró en vigor, la organización ya la cumplía.
Un banco adquirió una institución regional y se enfrentó al desafío de integrar diferentes sistemas. Para garantizar una transición fluida, hizo lo siguiente:
Esto evitó los cuellos de botella operativos y los conflictos de datos.
La gobernanza estratégica convierte los datos en un activo empresarial, lo que mejora las decisiones, la eficiencia operativa y la experiencia del cliente.
Una empresa de software en la nube identificó los datos poco fiables como un obstáculo para la toma de decisiones. Esto:
Esto condujo a decisiones más rápidas y basadas en datos y a una mejor información sobre los clientes.
Una cadena de café se enfrentó a un desperdicio de suministros debido a la falta de coordinación de los pedidos. Esto:
El resultado fue una reducción de los residuos, menores costos y una mayor eficiencia.
La gobernanza de datos puede surgir como una reacción a las crisis o como una iniciativa proactiva. Si bien la gobernanza reactiva soluciona los problemas, la gobernanza proactiva evita los riesgos y convierte los datos en valor estratégico.
Las empresas que invierten en un gobierno preventivo y estratégico se adelantan a los riesgos y aprovechan todo el potencial de sus datos, logrando una ventaja competitiva, eficiencia y mejores decisiones empresariales.